Construido sobre el acantilado y entre el bosque de pinos de uno de los puntos más septentrionales de la isla, Nômade Temple Ibiza es un complejo turístico de cinco estrellas de reciente construcción que ofrece a sus huéspedes una experiencia de lujo relajado.
Inspirado en la esencia de Marruecos, tanto de día como de noche, sus paredes en tonos arcilla, alfombras tejidas a mano y espectaculares elementos ornamentales te transportan rápidamente a esta tierra mística. Concebida como un santuario que se integra armoniosamente con su entorno natural, es fácil sentir su energía desde el mmismo momento en que entras.
El complejo cuenta con tres propuestas gastronómicas propias, abiertas tanto a huéspedes del hotel como a visitantes externos.
Hoy, nuestra invitación nos llevó a 4FU3GOS, el chiringuito frente al mar de Nômade Temple, donde el fuego es el gran protagonista.
Para llegar hasta allí, nuestro recorrido por el complejo turístico fue como un paseo por un zoco marroquí, un laberinto intrincado que, si bien era muy bonito, nos hizo preguntarnos por qué estaría tan lejos. La respuesta llegó en cuanto llegamos, y vimos el paisaje que se extendía ante nosotros.

Con acceso directo al paseo marítimo, 4FU3GOS ofrece unas vistas impresionante de las aguas color aguamarina de la cala que se extiende a sus pies. En la terraza con vistas, mesas bajas, cojines artesanales y alfombras descansan a la sombra de los pinos del acantilado, mientras la música cubana se mezcla con el canto de las cigarras. Un ambiente verdaderamente mágico.
Si bien la decoración seguía evocando ese sueño del norte de África, la propuesta gastronómica no podía ser más diferente.

Con una carta centrada en una parrilla al rojo vivo y con Perú en el corazón de la propuesta, la cocina, marcada por la influencia y experiencia de su chef ejecutivo, Ivery Navarro, originario de Perú, incorpora toques picantes y un inconfundible carácter ahumado.
Antes de que las delicias culinarias acapararan por completo nuestra atención, necesitábamos algo refrescante. Mientras dudábamos entre las opciones de la carta de cócteles de la casa, nuestro anfitrión, Nacho, se apresuró a recomendarnos dos propuestas pensadas para gustos muy diferentes.

El cóctel Grapefruit Ritual con Tequila Reposado Patrón y Amaro Santoni resultó tan refrescante y vivaz como esperábamos, justo lo que necesitábamos para el calor, mientras que el Ashes to Ashes, en cambio, ofrecía un carácter muy diferente.
Se disfruta en cuatro etapas, comienza con el borde de la copa salado con sal de cilantro, seguido de una ligera espuma de miel, casi etérea. Después llega el refrescante dulzor del Mezcal Ojo de Dios Joven, para terminar con unos trozos de piña asada como último bocado.
Debieron oír cómo rugían nuestros estómagos, porque la primera tanda de platos llegó en rápida sucesión.

Empezamos con la Ensaladilla de Atún Motril, una ensaladilla cremosa y suave coronada con huevas de salmón que estallaban en la boca, acompañada de un plato de rábanos y tomates frescos de la isla. De todos los tamaños, formas y tonalidades de rojo, resultaban deliciosamente jugosos y se asentaban sobre una cremosa salsa de lima y cilantro.
No es habitual que un entrante tan sencillo como el pan con alioli merezca una mención especial, pero este sin duda la merece. El pan, rústico, fresco y relleno de frutos secos y fruta deshidratada, era realmente perfecto.

Normalmente servido sobre patacones (rodajas de plátano verde fritas), nuestra alternativa venía con una crujiente tortita de arroz. Todo un acierto. Al ser algo más fácil de comer de un solo bocado, envolvía a la perfección el fresco centro del tartar de atún, con su sabor intenso y ligeramente ahumado. Delicioso y visto y no visto.

Para mí, probar por primera vez los langostinos crudos con aguachile cremoso fue una auténtica revelación. Los langostinos, presentados deconstruidos, eran delicados y mantecosos, y se deshacían en la boca junto con el ligero crujir de la cebolla morada y la salsa de mango ligeramente dulce. La base de caldo de pescado del aguachile, junto con el toque especial del chile jalapeño mexicano, daba lugar a una salsa tan irresistible que seguimos saboreándola a cucharadas incluso mucho después de haber terminado los langostinos.

La reinterpretación creativa de 4FU3GOS de este clásico ajoblanco español llevó este plato a otro nivel de frescura. La tradicional sopa a base de almendras incorpora un giro de inspiración tailandesa, con leche de coco que le aporta una textura aún más cremosa. Acompañado de ventresca de atún marcada al fuego, las tiernas y jugosas láminas capturaron a la perfección la esencia del ahumado.
Entre plato y plato, nos acercamos a la cocina abierta para conocer a Ivery y a su equipo, y verlos en plena acción.

La cocina creativa que se ofrece en la carta es fruto de su visión y diseño, donde prácticamente todo pasa por la parrilla, y nuestro plato final, afortunadamente, no fue una excepción. Una técnica culinaria fundamental en cualquier restaurante que se precie, añadir un toque de llama realza la frescura y el sabor de cualquier pescado fresco del día.

La piel ligeramente chamuscada quedó perfectamente crujiente a la parrilla, mientras que los jugosos lomos de la lubina salvaje se mantuvieron tiernos y jugosos. Servida con verduras frescas a la brasa con romero y patatas nuevas, tiernas por dentro. Sencillez en su máxima expresión.

Por supuesto, parte de la maestría también está en la destreza del camarero, que desespina el pescado y lo sirve listo para que los tenedores más impacientes entren en acción.
Para el postre, nos acercamos un poco más al mar, que había estado susurrando nuestros nombres mientras disfrutábamos de la comida.

Tomamos unos generosos trozos de piña fresca, marcados al fuego sobre una base de yogur cremoso, con flores comestibles que le aportaban un último y delicado toque.

Este tipo de escenas te animan a hacer caso omiso de aquellas advertencias de la infancia sobre nadar con el estómago lleno, y lanzarte directamente al agua. Y nosotros no perdimos ni un segundo en hacerlo.
4FU3GOS sumerge a sus visitantes en la esencia y la vitalidad de tres culturas, trayendo los sabores del Perú a un entorno marroquí, con el impresionante paisaje mediterráneo como telón de fondo. Es una experiencia de ensueño. Para disfrutar de este viaje, reserva aquí.
