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El tiempo en Ibiza

En Ibiza la temporada de verano y los primeros días calurosos de playa empiezan en mayo...


Verano - mayo a octubre

La temporada de verano y los primeros días de playa agradables comienzan en mayo, con preciosos y luminosos días soleados y temperaturas de veintipico grados.

Entre los meses de junio y septiembre hay muy pocas lluvias. En julio y agosto la temperatura asciende por encima de los 30º C. Y con la temperatura del agua a 25º - 27º C, ¡l@s fans de la playa están en su salsa!

¿Qué meto en la maleta?

Mayo, junio y septiembre - Por las noches necesitarás un jersey, sudadera o chaqueta fina, especialmente en días con viento.

Julio y agosto - Va a hacer mucho calor así que trae solo ropa de playa en plan camisetas y pantalones cortos por el día, y 'tops' holgados para las noches. El pantalón largo fino de algodón es popular entre los residentes.

Octubre - Mejor traer un par de jerseys gruesos y una chaqueta ya que puede haber días con lluvía y viento, y las temperaturas bajan hasta los 17º C.

Seguimos a continuación...

 

Los siguientes diagramas muestran las temperaturas promedio incluyendo la noche.

 

Invierno - noviembre a abril

Ibiza tiene un clima muy suave - incluso en invierno la temperatura raramente llega a bajar de 0º Celsius. De noviembre a abril la temperatura diurna promedio está por los 15º Celsius - aunque cuando sale el sol se puede subir tranquilamente hasta los 25º C.

Llover llueve - pero la regla general dice que no más de 3 días seguidos (¡por lo menos es lo que opinamos los isleños!). El resto del tiempo brilla el sol y el cielo está azul y limpio de nubes - ¡echa un vistazo a nuestras fotos invernales (Invierno en Ibiza) para que veas que no te engañamos!

365 días en Ibiza

Aunque no es considerado como un destino de todo el año – Ibiza te sorprenderá.

Sí, el verano es para ir de fiesta, pasar noches cálidas bajo un cielo estrellado, nada en unas aguas cristalinas y vivir la vida en la playa. Después llega noviembre e Ibiza muda de piel y pasa del hedonismo más alocado a una vida de ritmo más pausado.

El sol invernal supone un cambio refrescante respecto al calor del verano, los paseos sobre la arena de playas desiertas sustituyen a los chapuzones y bebidas fresquitas en los chiringuitos y los campos floridos contrastan enormemente con la sequedad del verano. Lo que no decae en absoluto es la calidad de los restaurantes que se puede visitar, las fiestas patronales y celebraciones que continúan durante todo el año, las oportunidades de ir de compras y el ritmo de vida pausado, reminiscencia de tiempos pasados.