En 1989 una sala de conciertos en Ibiza se convirtió en el hogar de lo que hoy día todo el mundo conoce como Space. Verdaderamente Balearic en su concepción original, el programa de eventos de Pepe Roselló incluía grupos en directo, espectáculos de flamenco y música electrónica.
Una de sus novedades más inspiradas fue la de abrir por las mañanas, después que las otras discotecas hubieran cerrado. Esto, junto con la introducción de música en la terraza causó el furor más absoluto. La Terraza de Space pasó a convertirse en toda una institución en Ibiza y uno de las pistas de baile más famosas de todos los tiempos.
En 1999, Home at Space (la fiesta precursora de We Love) cambió las reglas del juego y los Domingos se convirtieron en una fiesta de día y de noche, desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la mañana del día siguiente. Esto coincidió con la subida de otras fiestas nocturnas en la disco, notablemente la residencia del DJ Carl Cox los Martes.
Cambios en su diseño y tamaño la han transformado en un gigante, con 6 salas diferentes y un aforo que iguala al de Privilege, pero el famoso ambiente de Space sigue vigente.
Space disfruta de algo así como un estatus semidivino dentro de la escena mundial de la música electrónica. Los clubbers más entregados vienen especialmente en avión para las fiestas de Apertura y Cierre, cuando habilitan un escenario al aire libre con capacidad para 5000 personas.
Space tiene un aire mucho más moderno que muchas otras discotecas de Ibiza, con un sistema de sonido instalado Funktion One y 5 zonas diferentes: Terraza, Sunset Terraza, Discoteca, El Salón y Premier Étage. Cada una tiene su propio objetivo, ambiente y producción dependiendo del día de la semana que sea.
Las salas principales son la Terraza y la Discoteca, las dos con una calidad de sonido brutal y efectos visuales impresionantes, especialmente en la Discoteca, mientras que en las otras salas se ofrece una música alternativa de calidad sin posibilidad de respiro.
Está situada justo debajo de la ruta de aterrizaje de los aviones que llegan al único aeropuerto de la isla. Al oir el estruendo de los aparatos sobrevolando la Terraza, la gente se vuelve loca y saluda con los brazos al aire.
Si puedes visitar Space los Domingos por la tarde o a primera hora de la fiesta de Carl Cox, podrás captar las sensaciones de lo que había en Space cuando las fiestas a plena luz del día eran la norma.